Cena de gala de la Hospitalidad
26 Febrero 2006
Como conclusión a los diversos actos que la Hospitalidad de Murcia realiza en el mes de Febrero, el pasado sábado se celebró la cena de gala donde se entregaron los premios a los hospitalarios del año. El lugar elegido esta vez fue el Restaurante Orenes de Llano de Brujas, donde más de trescientos hospitalarios se reunieron con el fin de contribuir económicamente para ayudar a los enfermos de la Hospitalidad.
En esta tercera edición de la cena de gala se homenajearon una vez más a personalidades que día a día contribuyen con la Hospitalidad y la Iglesia de forma comprometida y desinteresada. En concreto, este año se otorgaron los premios de camillero del año a D. Francisco Gallego Piñero, el de hospitalaria del año a Dña. Mª Ángeles Martínez Fernández y el de entidad del año al colegio Marista “La Fuensanta”. Igualmente se entregó por sobrados motivos el título de Hospitalario de honor con mención especial al queridísimo obispo emérito D. Javier Azagra, el cual protagonizó uno de los momentos más emocionantes de la noche durante su discurso en compañía de todos los presidentes vivos de la Hospitalidad.
Así pues, entre platos de comida primero, y pista de baile después, transcurrió una velada tan agradable como de costumbre cuando la familia hospitalaria se reúne en nombre de la Virgen y de sus favoritos, los enfermos.
Si no pudiste acudir a la cena, pero te gustaría colaborar económicamente para facilitar el viaje a dichos enfermos, tal y como recordó D. Juan Vita, puedes hacerlo por muchas vías mediante donaciones a la Hospitalidad, así como con la fiesta organizada por la Hospitalidad Joven para el Viernes próximo.
Convivencia de Murcia
24 Febrero 2006
Como no podía ser de otro modo, la convivencia de Febrero ha tenido lugar en la capital de nuestra Región, en una jornada presidida por un maravilloso ambiente hospitalario. El nuevo obispo de la Diócesis de Cartagena quiso acompañarnos ya desde primera hora de la mañana, y no dudó en hacerse un miembro más de la familia hospitalaria que el pasado Domingo acudió hasta el colegio de Los Maristas para recordar un vez más que hace 148 años la Virgen María se apareció ante una jovencita en un poblado del Pirineo Francés.
A pesar de la amenaza de lluvia que venía acompañándonos desde el inicio del fin de semana, los malos augurios no llegaron a cristalizar, y así pudimos disfrutar plenamente de un día de convivencia en toda regla. La afluencia de hospitalarios desde toda la Región fue, una año más y por razones obvias, la más alta de todo el curso, lo cual es otro de los puntos fuertes de la convivencia en Murcia. El buen ambiente y la alegría reinaron desde que se repartió el primer desayuno, hasta que se marchó el último autobús. Entre medias, oración, risas, compartir… todo lo que supone la Hospitalidad de Lourdes.
Como viene siendo habitual, durante la mañana se sucedieron las proposiciones pastorales a cargo de D. David (que este año giraron en torno al lema “Mantener las lámparas encendidas”), las informaciones más relevantes acerca de la próxima peregrinación por parte de D. Juan Vita y el alegre acto preparado por la Hospitalidad Joven en compañía de los Junior. Así pues, y con todos los horarios cumplidos a rajatabla (cosa no siempre habitual) llegó el momento de celebrar la comida en las mesas que la gente de Murcia dispuso en los patios de la escuela.
Ya con los estómagos llenos, llegó el momento más importante del día: la Eucaristía. Una eucaristía especial porque fue la primera presidida por el nuevo obispo D. Juan Antonio en una convivencia, quien ya había conseguido ganarse el cariño de todos los asistentes gracias a su cercanía y amabilidad. Para cerrar una jornada tan agradable, la imprescindible versión murciana de la procesión de las antorchas recorrió el colegio Marista mientras el Sol empezaba ya a ocultarse.
En resumidas cuentas, una convivencia verdaderamente redonda, de la que con toda seguridad nadie pudo tener la más mínima queja. Sin duda que la próxima, en Abanilla, será igual de buena o más. Allí nos veremos.
La Hospitalidad Joven celebra la festividad de Lourdes
12 Febrero 2006
Este año la festividad de la Virgen de Lourdes ha coincidido con una reunión de la Hospitalidad Joven, por lo que hemos aprovechado para celebrar una reunión muy especial. Así pues, este se ha convertido en el primero de los muchos actos que la Hospitalidad de Murcia va a celebrar a lo largo de este mes tan especial para sus miembros.
En el acto, además de los jóvenes que hemos acudido a celebrar conjuntamente esta fecha, hemos contado con la presencia de D. Luis Emilio Pascual, consiliario de la Hospitalidad Joven, quien nos ayudó a profundizar aún más en las oraciones y reflexiones que se produjeron durante la tarde.
Como no podía ser de otro modo, compartimos el rezo del Rosario, la oración a María por excelencia, y también disfrutamos de la audición de un conmovedor documento sonoro llamado “Háblanos tú, Bernardette”, que fue grabado por la Hospitalidad hace varios años, pero que hoy sigue estando tan vigente como entonces.
Aunque en este acto se ha ensalzado la figura de María y su papel en Lourdes y en toda la Hospitalidad, el verdadero centro de la reunión fue su Hijo, quien estuvo presente durante una exposición del Santísimo que supuso el punto culminante para tan bella reunión. Este se convirtió en un momento de oración profunda, en comunión con los allí presentes, pero también a modo particular en el interior de cada uno.
Así pues, con este acto los jóvenes dan el pistoletazo de salida a los actos de Febrero, deseando que el espíritu de amor hacia la Señora de Lourdes y a su Hospitalidad siga dando sus frutos a lo largo de este mes, y de todo el curso.
